febrero 23, 2006

El Péndulo

Algunos días el vaso está medio lleno, mientras que en otros está medio vacío. Es como un péndulo. Pero un péndulo extraño, porque puede pasar varios días de un lado antes de balancearse. La semana pasada, desde el lunes, estuvo estancada en el lado negro. Esta semana, el martes, comenzó a moverse hacia la luz. ¿Deberé esperar un cambio radical para mañana?

Espero, paciente, mirando el péndulo. Estudio sus movimientos. A veces sigue un rítmo, pero casi siempre es aleatorio. Solo me queda esperar. Esta vez cuento con el apoyo de mis amigos. Con ellos espero poder detener el movimiento letal del péndulo. Con ellos, esta vez, me quedaré en el blanco.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Detener el péndulo no sería algo así como quedar suspendido en la nada?

Anónimo dijo...

"Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación"

Lo abrazo con cariño

Anónimo dijo...

Qué bien describiste el movimiento!!
Yo también le tenía un poco de miedo antes, pero ahora he aprendido a conocerlo mejor... mientras más fuerte es la parte mala, mejor es la que se viene a continuación (como las hormigas jaja).
Al final con el tiempo hasta he aprendido a "no estar ahí" cuando pasa el lado amargo... a no ser que lo quiera jajaja.
Saludos!!!

Carlos García S. dijo...

Mafi - a veces estar en la nada es el lugar más seguro

Malena - es verdad, el péndulo es como el karma... todo lo que sube, tiene que bajar. Afortunadamente, en este caso, la viceversa también es correcta.

Galgata - No estar ahí es mi equivalente a estar en la nada, a parar el péndulo y darme un respiro. Llámame The Pendulum Master jejeje