febrero 20, 2006

Who You Gonna Call?

Esta historia no tiene un final ni una explicación clara.
Kent, Ohio, por ahí el ’97.
Una casa azul en South Lincoln Street. Dos pisos.
Arriba, Daddy Waggs y el narrador. Abajo, Scotty A, Bernie, Babjack y B.T.
Hechos:
1. Scotty A se despierta en la noche debido a una fuerte luz afuera de su ventana.
2. Bernie reporta que la luz de la sala se prende y se apaga inexplicablemente.
Notas:
1. Nunca hay nadie en la sala cuando las luces se prenden y se apagan
2. La ventana de Scotty A da a un pasaje de pasto y una loma. Gente pasa regularmente por ahí para entrar y salid del campus.
Nosotros: vagos universitarios aburridos.
Nuestra conclusión: fantasmas.


Kent, Ohio, por ahí el ’97.
¿Más específico? Los registros de propiedades en la biblioteca central.
Bernie, B.T. y un narrador buscando los antiguos propietarios de nuestra casa.
Varios nombres y fechas.
Verificación contra registros de mortalidad.
Queda un solo nombre: Chad, que murió el mismo año que dejó de ser dueño de la casa.
¿Murió en esa casa?
Nuestra conclusión: si.


Mismo lugar, mismo año.
Nuevos hechos:
1. Esta vez las luces del baño de abajo comienzan a funcionar de manera “chistosa”.
2. Babjack oye sonidos en su cuarto de noche.
3. Daddy Waggs es el único que no cree nada: “Chad my ass” dice.
Una mañana Bernie entra al baño para afeitarse (¿Sería invierno? Estaba oscuro).
Se apagan las luces. Bernie está cansado: “C’mon Chad!”
Se prendes las luces. Bernie nos cuenta la historia. Risas.
Chad no volvió a molestarnos.
Nuestra conclusión: Chad se aburrió de divertirse con nosotros.


Kent State University, durante el siguiente año.
El clan de la casa azul nombró, en secreto, a Chad como un miembro honorario de la fraternidad.
Incluso lo invitamos a reuniones.
Teníamos una silla vacía para él.
Y una chaqueta sobre la silla.
Cuando nos graduamos Chad dejó de existir para la fraternidad.
Nunca supe más de la casa azul.
Mi conclusión: no tengo. ¿Ustedes creen en fantasmas?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Definitivamente, algún día te contaré mis historias de cuando vivía en el Soho en NYC. Y quedarás mudísimo.

Abrazos Malu

Carlos García S. dijo...

Soho, eh? yo viví por dos años cerca de Rheinbeck, a más o menos 2 horas de la ciudad. Hiba cada dos semanas. Prefería China Town (ya sabes, soy cocinero) pero viví muchas aventuras en la ciudad. Gracias por visitar...

Anónimo dijo...

Es bastante raro, sin embargo en Chile, específicamente en San Bernardo, la Casa de la Cultura, ocurrren hechos del mismo calibre, pero con la diferencia que sí se tiene con claridad el origen ( personajes históricos) que se manifiestan metafisicamente.
Atte. El Profesor

Carlos García S. dijo...

Creo que es bastante común con edificaciones antiguas. Un amigo de mi infancia tenía una granja vieja y enorme. El juraba que esa casa estaba embrujada. Yo me alojé un par de semanas en esa granja y lo único extraño que recuerdo es que el agua caliente nunca venía cuando decían y todas mis duchas fueron con agua fria.

Anónimo dijo...

Claro que creo, no hacerlo sería demasiado omnipotente de parte de cualquiera. Nunca estuvimos ni estaremos solos.

Carlos García S. dijo...

No estamos solos. Pero, ¿Cuán acompañados estamos?

Anónimo dijo...

Tan acompañados como querramos estar. Creo firmemente que nos acompañan las personas que necesitamos y las que, por el motivo que sea, nos eligen. Al menos yo sé que las manos de mi madre siempre están sobre mis hombros, las siento a diario (literalmente hablando).